Soy de los que creen que la música traspasa barreras

No importa el idioma, el lugar ni el tiempo en el que escuches una buena canción.
Si conectas con el artista, vas a sentirla como si hubiera sido escrita para ti.

Lo más probable es que no me conozcas, así que me presentaré:

Soy Iván Zamora Toro a.k.a. IZTMusic y me declaro un Artista de la Vida. He disfrutado de mis diversas facetas artísticas a lo largo de mis 27 años recorridos.
La escritura, la guitarra y el baile son los hobbys que me han cautivado desde siempre y…
¿Qué tienen en común para mí? La Música.

Sí, la Música.

Porque al escribir poesía siento que hay un ritmo interno que me conduce por cada palabra, la guitarra brilla por sí sola y mezclándola con un buen poema como hacía Silvio Rodríguez… deslumbra. Lo de cómo llegué a ser bailarín es una historia curiosa, pero… ¿Qué sería el baile sin un ritmo al cual seguir?

Volviendo al punto: la Música es el eje transversal que me ha movido toda la vida.
Por eso tomé la decisión de ganarme el pan a través de ella.

¡Es la única manera que conozco de vivir para ser feliz!

Mis Inicios

Escribí mi primera canción con 15 años cuando una chica me rompió el corazón (típico, ¿no?)
Justo al mes siguiente era navidad y en el instituto se hacía una fiesta cada año y allí, frente a todos mis compañeros, la canté y pude escuchar cómo coreaban el estribillo… se me ponen los pelos de punta al recordar.

He de decir que era un estribillo pegadizo y sencillo; eso me ayudó mucho jejeje

Tuve la gran suerte de cruzarme con gente que vio un potencial en mí que yo no era capaz vislumbrar. De hecho, un profesor de música, Julian, se ofreció a grabar y producirme unas cuantas canciones.

Lo cual hicimos pero… ¿Te cuento la verdad?

Yo no confiaba en mí mismo y jamás las publiqué. Así esos proyectos quedaron en el olvido, en algún disco duro…
Pasé una etapa muy oscura a nivel personal, tenía una visión ofuscada de la realidad y mis miedos pudieron conmigo.

He de admitirlo.

Descubriéndome a mi mismo

Tuve la fortuna de formar parte de un grupo folclórico de Rapa Nui en Barcelona como guitarrista.

Tengo que decirte que me enamoré de las letras, los ritmos, las melodías y la cultura Rapa Nui.
Pasó el tiempo y, ahí, el destino quiso ponerme frente a un escenario otra vez… eso sí, bailando semi-desnudo con plumas y taparrabos.

Fueron años de dedicarme solo a bailar, trabajar y compartir con aquellas personas que sentí como familia. Nada más puedo agradecerles todo lo que viví con ellos. Tuve la oportunidad de conocer lugares que nunca imaginé pisar y, además, pude compartir con culturas de todas partes del mundo.

Pero como te comenté, viví una etapa personal oscura durante esos años… y es que todas esas experiencias quedaban ofuscadas al llegar a casa y enfrentarme a la realidad.

El contraste era enorme.

De ser aplaudido en un escenario, sacarme fotos con el público, compartir con todos los del grupo, entre otras cosas y a llegar a casa donde nadie de mi familia me hacía siquiera la pregunta de «¿Cómo te fue?»
Convivía con ello, pero poco a poco se apagaba esa llama de ilusión que habitaba en mí.

Pasó el tiempo y se fue acumulando el polvo, las desilusiones y malas decisiones hasta que llegó un punto en el que estuve en la mierda. No sabía por dónde tirar.

Ahí fue cuando volví a escuchar mi voz.

Sincronicidades

Tras unos meses de bajón me puse manos a la obra para salir de aquel vacío existencial y, al tiempo, se me dio la oportunidad de estudiar un Técnico Superior de Sonido y pensé: «Si no me atrevo a exponerme al público con mis creaciones, al menos puedo trabajar en la industria musical de alguna manera».

Así que me puse manos a la obra con un Plan:
convertirme en Productor Musical.

La parte técnica quedaba cubierta con el ciclo, además, tranquilicé a mi familia, ya que obtendría un «título oficial avalado por el estado español».

Me faltaba cubrir la parte más creativa.
Ahí apareció una persona llamada Oriol aunque todos le llamamos Soma.

No sé cómo, pero… se alinearon los astros.

Estaba en el 2do año del técnico de sonido, había dejado de trabajar para centrarme solamente en estudiar y de pronto me llega un e-mail avisando de que Soma abre las puertas a su máster, así es:
entré al Máster de Mezcla con Soma Edición 8.

Las Preguntas

Resumiros que fueron los meses más reveladores de toda mi vida.
Me centraron.
El máster me hizo las preguntas más acojonantes que he tenido que responderme a mí mismo:

¿Qué quieres para tu vida?
¿Quieres que el miedo domine tu vida?
¿Quieres que otros decidan por ti?
¿Quieres vivir la vida de otro?

¿Quieres seguir siendo un mediocre?
¿O vas a ponerte a trabajar para lograr todo lo que te propongas?

La decisión

Miré hacia atrás.
Vislumbré todo el camino recorrido y pude percibir mi verdad.
Hasta ese momento no había sido capaz de verla.

«Soy un Artista y dejo una parte de mí en todo lo que hago, lo he hecho siempre.

No importa estar delante, debajo, arriba o detrás del escenario, lo único que quiero es transmitir esa parte de mí a través del arte.»

En IZTMusic, como no puede ser de otra manera, quiero transmitirlo a través de la Música.

Fruto de todo aquello nace este proyecto.
Te estoy hablando de marzo-abril de 2020, en plena pandemia.

En el momento que escribo esto es enero 2022.
El camino no ha sido sencillo, pero aquí sigo pisando firme.

Con un único objetivo: vivir mi vida haciendo lo que amo,
transmitir emociones a través de la Música.

¿Por qué IZTMusic?

Respóndelo tú mismo.

¿Quieres trabajar mano a mano con quien se la juega por sus sueños o prefieres trabajar con gente que se pasa el día en Instagram y viendo Netflix?

En mi caso quiero trabajar con personas como yo que lo dan todo por lograr sus metas, que si no saben aprenden y si se caen se levantan.

Porque como tú, tengo un sueño que quiero cumplir, y haré todo lo que esté en mi mano para lograrlo.

A demás, siento que a nivel artístico puedo aportarle una visión única a tu música. ¿A caso conoces otro técnico y productor con un bagaje similar al mío?

Yo tampoco.

¿Quieres saber más de mí?

Haz click aquí para ver mis trabajos.

Pienso que, como las personas, cada proyecto es un mundo y como todo nuevo mundo que visitamos, lo primero que hay que hacer es conocerlo:

Lo importante para mí es que tú y yo conectemos.

Por ese motivo, si hay algo en ti que resuena con mis palabras, ponte en contacto conmigo.

Estaré encantado de poder ayudarte.

Ir arriba